lunes, 22 de octubre de 2012

NUCLEO 2: TEORÍAS LITERARIAS, LA CRÍTICA Y EL DIÁLOGO ENTRE LOS TEXTOS


PREGUNTAS GENERADORAS

1.    ¿Qué plantea Betteltheim con respecto a la satisfacción sustitutiva y el reconocimiento consciente?

Bettelheim plantea respecto a la satisfacción sustitutiva y el reconocimiento consciente la importancia  de los cuentos en la formación psicosocial de los niños de manera que a través de estos se pueden vincular elementos que ilustran la  realidad del niño recreándola significativamente para llevar un proceso placentero en la formación racional y emocional de estos, fortaleciendo así su personalidad.

A partir de los cuentos de hadas se abre un espacio de significación en donde el niño comprende situaciones reales del mundo que lo rodea y se les  brinda respuestas a sus interrogantes haciéndolos así protagonistas en la búsqueda de estas soluciones. La satisfacción sustitutiva y el reconocimiento consciente, según Bettelheim, promueven el juego o el uso de la literatura, como el lugar en donde el niño puede satisfacer los deseos reprimidos o inconscientes que expresan por medio de la fantasía; de esta forma los cuentos de hadas proporcionan elementos que permiten al niño comprender lo que necesita en su nivel de desarrollo y exteriorizar las experiencias internas sin olvidar la aceptación de la realidad al reconocer símbolos que no pertenecen a esta y que le permiten entender que estas historias no son reales sino tan solo reflejo de sus experiencias internas y por ende no deben afectar su comportamiento; sino enriquecer su quehacer social consciente en su propia psicología.

2.    Por qué Freud dice que los sueños son esencialmente realizaciones simbólicas de los deseos inconscientes?

Freud considera que los sueños son esencialmente realizaciones simbólicas de los deseos inconscientes, debido a que el sueño es considerado como el cumplimiento de un deseo rechazado o inhibido, de esta forma como el individuo tiene la necesidad de dormir satisface ese deseo reprimido durante el día, al resolverlo a través de la elaboración de los sueños durante la noche a través de símbolos que disfrazan inconscientemente los objetos o actos  que resultan perturbadores o desagradables para este.

3. Explique ¿Por qué Barthes dice “La literatura es lo que se enseña”?

Para Barthes la literatura no es un corpus de obras, ni tampoco una categoría intelectual, sino una práctica de escribir. A través de la literatura se abre un espacio de significación, un enlace entre el hoy y el mañana de una obra literaria, es la recopilación o el conjunto de un sin número de contextos ideológicos, sociales, políticos, económicos que permiten en el proceso de comprensión y de interpretación una formación integral del individuo.  

4.    ¿Cómo se puede definir psicocrítica?

La psicocritica es un método que consiste en el análisis de la voz del autor en la obra, a través de elementos impresos desde el subconsciente al no ser pensadas por el autor y que son descubiertas por el lector por medio de símbolos o indicios presentes en el texto (metáforas o imágenes). De esta forma se le da un papel activo al lector al descifrar el texto desde el nudo estructural de la personalidad del autor.


CONCLUSION NUCLEO NUMERO 2: Teorías literarias, la crítica y el diálogo entre los textos

La literatura representa la realidad, impulsa las representaciones liberadas que forman el carácter crítico reflexivo del hombre; promoviendo un lugar de convergencia ideológica como una forma de mediación entre la realidad de la obra del autor y del lector. En esta convergencia lector, obra y autor unifican sus conocimientos de manera significativa desbordando el sentido obvio de la misma, en donde el autor promueve el significado pero las significaciones surgen desde el lector quien cumple un papel activo y constante que penetra en el mundo de las obras encontrando la esencia del texto, identificando la verdad a partir de las respuesta que la lectura le brinda bajo una interpretación históricamente situada, que retoma todos los aspectos que rodean la obra desde su producción hasta las condiciones en que se lee.

Por lo tanto la obra literaria debe ser tomada como una estructura significativa, libre y autónoma que enmarca un mundo dentro de un mundo más amplio que enriquecen el texto y los mecanismos para abordar la obra en procesos de análisis y de interpretación más complejos.  

Las estrategias pedagógicas dentro de esa plurisignificacion y la riqueza de saberes que promueve la literatura nos facilita el acercamiento a la formación del individuo desde una edad temprana en donde se abastecen las necesidades cognoscitivas para sumergirse social y culturalmente desempeñando un rol asertivo dentro de su entorno, estrategias que permiten el despertar de la sensibilidad de los individuos, el disfrute y la curiosidad que obtienen respuesta tras la lectura y que si  son direccionados  correctamente pueden transformar y transfigurar las esencias de las cosas y de la vida misma.”Nadie vuelve a ser el mismo después de haberse entregado a la lectura” .

lunes, 8 de octubre de 2012

ENCUENTRO 2 EL PAPEL DE LA LITERATURA, LA CULTURA Y EL LENGUAJE




¿CUALES SON LOS PLANTEAMIENTOS TEORICOS QUE PROPONE TERRY EAGLETON PARA DESARROLLAR LA LECTURA CRITICA?
Los planteamientos dados por Terry Eagleton a la lectura crítica son:
·        El critico identifica los códigos adecuándolos para descifrar el texto y luego los amplia.
·        Los códigos del texto y del lector se convierten en los conocimientos unitarios.
·        El lector ideal y competente suprime la verdad acerca de que todos los juicios de competencia son cultural e ideológicamente relativos.
·        El lector aplica ciertas reglas al texto para una interpretación amplia de la realidad.
·        El lector ideal según los idealistas tendrían que estar perfectamente equipados con todo el conocimiento técnico esencial para descifrar el texto

¿POR QUÉ SE DICE QUE LA LECTURA DE UN DISCURSO LITERARIO Y LA CRITICA DEL MISMO, ES UN EJERCICIO CONCEPTUAL MEDIADA POR UNA RELACION PRAGMATICA ENTRE LECTOR/ESCRITOR?

La obra literaria trae consigo un mundo de significados que le exigen al lector tomar un papel activo y protagónico que promueve dejar la inercia del texto a través de la interpretación del mismo. En la relación que se establece entre el lector y el autor de la obra se construye un vínculo en donde las funciones que desempeñan se rigen bajo la idea de construir un conocimiento unitario de la realidad que se expresa en el texto.
 



LA CRITICA ESTRUCTURALISTA EN LA FORMACION DE UN LECTOR IDEAL: EN DONDE LECTOR, AUTOR Y CONTEXTO CONVERGEN PARA GENERAR UN CONOCIMIENTO UNITARIO.

CIPAS: THE ANGELS                                                                                                                           María Cortes                                                                                                                                           Silvia Coronado                                                                                                                                  Jessica Barragán                                                                                                                                     David Rodríguez

La literatura es la representación estética de la realidad, cada uno de los elementos que la integran promueven una relación retroalimentaría entre el lector y el autor dentro de un mundo de significantes que se construyen a partir del contexto. De esta forma cabe señalar la importancia resultante de hacer un estudio más elaborado de la obra a partir de los elementos que la circundan y que adquieren significado por todas las demás cosas que la rodean en una situación determinada; promoviendo la formación de un lector ideal con la capacidad de desarrollar las estructuras cognitivas que dan forma y significado a lo esencialmente insignificante, trascendiendo la obra de manera que esta se construya y tome sentido en sí misma.
En esta medida es de considerarse que el estructuralismo tiene como objetivo central y prioritario el estudio de los sistemas de significación y representación; la semiótica entendida por Saussure se define como “una ciencia que estudia la vida de los signos en el seno de la vida  social”, es decir el estudio de la forma en la que dichos signos comunican algo y las reglas que gobiernan su uso; en base a estas apreciaciones se descubre la estrecha relación entre el estructuralismo y la semiótica como ciencias que construyen el significado por medio de las relaciones internas de las estructuras que forman la obra con sus modos de dar sentido a lo que expresa; en donde cada signo se combina y genera un  significado.
En consecuencia con lo anterior se trae a mención como forma de ejemplificar esa relación de la particularidad del signo que se conjuga con otros signos mediante un conjunto de estructuras formales que se consolidan desde la poética, dejando un significado como resultado de diversos determinantes y que se exponen abiertamente en la poesía desde el momento en que activa este proceso de significación, de forma que una palabra consta de cierta independencia como objeto de valor en sí mismo. Por eso Jakobson establece que “la función poética proyecta el principio de equivalencia desde el eje de la selección hasta el eje de la combinación”; teniendo en cuenta que el signo debe ser estudiado no como reflejo de la realidad externa sino además desde su naturaleza misma, conjugando elementos que perfilan en la relación usual con el referente. Es así desde este punto en que la poesía se encamina hacia el simbolismo, movimiento desarrollado por Stéphane Mallarmé y Paul Verlaine en la década de 1870; tras la búsqueda de trascender y trasformar esa realidad con miras a la sensibilidad; potenciada en gran medida por medio de escritores como Charles Baudelaire y Jean Nicolás Arthur Rimbaud, quienes marcan una época de escritores que permiten descifrar el mundo dentro de la conexión que el autor construye con los objetos sensibles en el texto.
Por lo que para Rimbaud, el poeta debía hacerse “vidente” por medio de un “largo, inmenso y racional desarreglo de todos los sentidos”, en donde una palabra genera un sistema de relaciones que contrastan en patrones de similitud, oposición, o paralelismo; a partir de su sonido, significado y ritmo y por sus connotaciones; de esta forma la poesía funciona como activador de significados.  Por consiguiente en esa representación simbólica nace el hecho de que las características particulares de los llamados poetas malditos dentro de esa línea de hallar el sentido de la realidad a través de la palpabilidad de los signos  consignados en recursos estructurales que llegan a materializarse o no en la obra, surgen bajo la necesidad del reconocimiento de la diferencia; permitiendo así un grado de percepción que conlleva a producir un significado tomando en cuenta los elementos para establecer cualquier tipo de comunicación que pueden predominar en un acto comunicativo.
En esta línea el significado del texto se asimila bajo el horizonte de la teoría de la recepción que propone Lotman, en donde el lector por medio de “códigos receptivos” conjuga el texto en relación con sistemas de significación más amplios que ponen a disposición no solo la estructura interna del texto sino además vincula estrechamente aspectos externos que condensan el significado de la obra.
Dentro de este marco ha de considerarse la importancia de proyectar un lector ideal que no solo tenga en cuenta las estructuras explicitas e implícitas del texto sino que promueva esas estructuras formales a niveles más completos de significación en donde “la crítica literaria responde con mayor fuerza a la forma y el lenguaje tomando el significado del texto en relación con otros textos, códigos y normas que rigen la literatura y la sociedad” como lo propone Lotman. Tras la generación de un canal de comunicación entre las obras, a través del dialogismo planteado por Bajtin, en donde bajo una ley colectiva las obras se van tejiendo por medio de un entrelazado cultural que la relaciona con el universo exterior a ella, generando un dialogismo entre los vaivenes de su presente y pasado, pautando quizas un lector que consolide su interpretación en la experiencia.
Asimismo puede afirmarse que el estructuralismo promueve la formación de un lector ideal, con la capacidad de presentar preguntas más amplias sobre el significado cultural e ideológico del texto; estableciendo una relación de significación entre elementos culturales que derivan su interpretación de otros elementos en el mismo sistema, en donde las acciones, eventos y objetos adquieren sentido dentro del sistema cultural en que se desarrolla, bajo el equipamiento cognoscitivo esencial para descifrar la obra; haciendo del lector uno solo, en la triada texto-autor y lector ; permitiendo la formulación de multiplicidad de interpretaciones en la pluralidad del texto. De esta manera como lo señala Barthes en esa búsqueda del lector ideal, se toma la intención del autor de la obra como un elemento más de interpretación que conlleva a la creación activa por parte del lector a través de un análisis textual que construye significado, dentro de un proceso enriquecedor válido en la interpretación de la misma, a través de una lectura abierta que da paso a la libertad de cualquier limitación, desplegando diferentes tipos de significados a través de códigos o lexías que posibilitan la organización estructural del texto y la percepción significativa de la naturaleza del mismo. Es así como la obra deja de ser inerte a través del lector y este a su vez deja su inercia y docilidad frente a la línea sugerida por el autor en un continuo trayecto en donde se separa de la obra para seguir su propio recorrido.
De modo que el problema no es la definición de características internas o externas de la obra promovidas desde la crítica en su trayectoria, sino el encontrar el punto en que la existencia de la misma se descubra tras la conciencia del lector, quien recurre a múltiples signos que componen el texto para crear significado, tras la sensibilidad y la emoción de la lectura, es decir, el proceso de percepción que permitió entrar en un juego de múltiples significaciones que en primera medida exigen la definición estructural de la obra en su orden y ley y luego en la contribución a la constitución de sentido requiere que haga uso de la experiencia dialógica para contextualizar esos elementos o códigos con el medio cultural del seno en que se produjo.
Por todo lo anterior y ya para concluir el análisis crítico de una obra literaria se presenta como un proceso inacabable de datos y elementos parciales que deben sumarse e integrarse activamente dentro de la unidad estructural que vincula las relaciones internas entre elementos y el todo; caracterizando la obra como un mundo dentro de otro mundo más amplio; proyectado hacia el perfeccionamiento de un lector ideal autónomo propuesto como un individuo que no haga impresiones de la realidad sino que descubra su sensibilidad para encontrar referentes o signos que en el trayecto critico deben aceptarse o situarse dentro de una comprensión global de la obra y por ende la construcción de un conocimiento unitario de retroalimentación entre lector, autor y contexto.


CONCLUSION ENCUENTRO 2
Tanto el lector como el escritor desempeñan funciones en la lectura. El lector se desenvuelve en el papel del autor y protagonista de la historia para dar vida al texto, de esta manera se va creando un papel critico ejercido por el lector que no consiste en solo juzgar si no en crear su propio lenguaje de forma directa con la obra, para ello el estructuralismo postula un lector critico capaz de identificar elementos precisos que le dan sentido al texto y que actúan como códigos que construyen un significado parcial que se fortalece y complementa en el contexto del lector. Para esto el lector requiere de una buena documentación, desarrollando una buena competencia enciclopédica que le permita abordar con más argumentos la lectura, desprendiéndose de la línea planteada por el autor haciendo su propio análisis e interpretación de la obra, en donde esta es un mundo dentro de un mundo más amplio.

martes, 25 de septiembre de 2012

MAPA DE IDEAS ¿DONDE ESTA LA FRANJA AMARILLA?


EL ACCIONAR DEL HOMBRE EN SU MAS ESTRECHO VINCULO CON EL LENGUAJE Y LA LITERATURA.


EL ACCIONAR DEL HOMBRE EN SU MAS ESTRECHO VINCULO CON EL LENGUAJE Y LA LITERATURA.


El hombre es un ser social por naturaleza, a través de su interacción con el mundo se va formando, va logrando adquirir las competencias necesarias para su “saber hacer”, por lo que es indudable reconocer a la palabra como el elemento primordial de sociabilidad y por ende darle el lugar al lenguaje y a la literatura como las fuentes de esa riqueza de accionar de los individuos, de manera que son estos los que permiten una formación integral al hacer del hombre un ser más completo, competente y útil para la sociedad.

De esta manera la literatura se caracteriza no solo por representar la identidad cultural de la comunidad donde nace, sino que desde su esencia esta misma crea  identidad, generando los elementos necesarios para determinar una estrecha relación entre los procesos culturales que lleva a cabo una comunidad, con la construcción y estudio crítico de un texto literario. Dentro de esta funcionalidad el individuo reconoce la necesidad de encontrar el significado de las circunstancias de su entorno próximo a través de un lenguaje más elaborado que se forma a partir de su experiencia. La literatura nos provee de una particular relación imaginaria con lo real, los textos literarios permiten el despertar de una existencia compleja por medio del suscitar de lo estético; ofreciendo un campo de representaciones liberadas de la realidad que impulsan el carácter crítico y reflexivo del hombre, promoviendo la apertura de un lugar de convergencia ideológica.

Por consiguiente la literatura al hacer uso del lenguaje como instrumento, dando lugar a un producto estrechamente social, lleva implícitas unas características de carácter temporal y espacial, de manera que permite hallar áreas culturales emergentes de una realidad inmediata que se hacen perceptibles al hombre desde su representación social y la capacidad cognoscitiva que ha desarrollado a lo largo de las experiencias vividas.

Como lo señala Mikhail Bakhtin que la construcción de sentido depende de la valoración social que se haga del texto literario y de los contextos que este engloba. Para él  todo enunciado se inserta en un contexto social e histórico; que de una u otra manera elaboran el sentido del texto:

Siendo a la vez un complejo material- fónico, articulatorio y visual-el enunciado es al mismo tiempo parte de la realidad social. Al organizar la comunicación hacia una posible reacción de respuesta, el enunciado también reacciona a algo que esta entretejido indisolublemente en el acontecimiento de la comunicación. Su realidad unitaria ya no es la de un cuerpo físico, sino la realidad de un fenómeno histórico. No solo el sentido del enunciado es socialmente significativo, sino también el mismo hecho de su enunciación, en general, el hecho de su realización aquí y ahora, en estas circunstancias, en el momento histórico dado, en las condiciones de una determinada situación social. (Mikhail Bakhtin, 1985).

De esta forma queda al descubierto como Bakhtin articula los conceptos de literatura y contexto o cultura en una unidad de comunicación y fortalece los lazos entre el texto literario con su origen para lograr una mejor explicación del mismo.

Sobre esta línea cabe resaltar la importancia de estos elementos espacio y tiempo en el lenguaje y la competencia literaria del lector, al sumergir en el proceso, aspectos socioculturales que generan una comunicación espontanea con el receptor mientras lo induce, dejándole abiertos diversos espacios de interpretación de la obra al no revelarle realidades exactas.

Así por medio de la pedagogía se pueden construir diversas posibilidades de trabajo con la literatura desde el aula, teniendo en cuenta la edad cronológica del pensamiento de los estudiantes. Los lineamientos curriculares de la lengua castellana hacen énfasis en la evolución de los niveles de complejidad a medida que avanza el grado de escolaridad, que pasan desde la identificación hacia procesos de interpretación, explicación y producción de textos; revelándole al maestro alternativas para alcanzar la formación de lectores competentes y por ende de ciudadanos socialmente íntegros.

Desde la escuela los maestros pueden lograr el cambio del accionar de los estudiantes en su individualidad al prepararlos no solo para que adquieran el hábito de leer en el ámbito extraescolar sino que comprenda el sentido del texto bajo la argumentación. Todo esto gracias a la competencia literaria y crítica del profesor, quien por medio de sus experiencias lectoras posibilita espacios de retroalimentación literaria en donde selecciona textos acordes a las necesidades del estudiantado dentro de un proceso de intertextualidad.

Para Bajtin hay un “dialogismo interno de la palabra” y “lo interno no se basta por sí mismo esta dialogizado” (1982:327). Es así como Bajtin le da al escritor el carácter activo a través de la intertextualidad, el cual comparte a través de su obra con el lector quien a su vez entabla un proceso dialógico con este y con la obra en un entrelazado cultural entre el presente y el pasado de la misma, sugiriendo así distintas relaciones culturales que le permiten comparar diversas obras y reforzar su competencia, ingresando al universo literario lectores dotados de competencias discursivas, bajo estructuras ideológicas concretas propuestas por el autor.

De acuerdo con Oleza la ideología opera como una forma de mediación entre la realidad y la obra (Oleza: 1981,182) generando aspectos primordiales en la exploración y abordaje de un tópico social que se expone con el objetivo de lograr una transformación social y humana en la literatura análogamente con la capacidad reflexiva y critica del lector.

Por consiguiente el encuentro del significado de la obra depende de mecanismos o elementos ideológicos  resultantes de la misma, en donde escritor y lector se conjugan bajo una intención discursiva que expone el autor y se inmortaliza en el pensamiento de quien lo lee.

Todo esto parece confirmar la inevitable compatibilidad entre los pilares socioculturales que determinan a los individuos y el lenguaje como instrumento de la literatura de manera que precisa formas de coaccionar la problemática ideológica y critica con que se enfrenta las demandas de la sociedad. Desde la escuela se permite la inmersión de la literatura como un encuentro entre el texto literario en su estructura más profunda con el pensamiento y la conducta del hombre; de ahí el carácter social del texto en su relación con el contexto.

Teniendo en cuenta la incierta realidad social en que vivimos se acentúa la importancia de que los maestros lleven a la escuela alternativas para construir procesos significativos y permanentes que dejen huella en las iniciativas de cambio que se han idealizado desde tiempos remotos, a partir de los altos índices de delincuencia, corrupción, ilegalidad con la que convivimos a diario queda más que demostrado que la falta de cultura y el nefasto desconocimiento de nuestra realidad mundial no ha permitido tener una visión clara del panorama en que vivimos, dejando a la cabecera otros que toman como títeres a los más desprotegidos.

En conclusión podemos precisar una vez más el poder de las letras sobre el “saber hacer” del hombre, el poder de las palabras al formar e impulsar la competencia critica por medio del sentido que se oculta en los renglones de cada texto  y los procesos cognitivos y procedimentales completos que se pueden desarrollar en el aula en un acto de retroalimentación entre maestro-alumno, lector-escritor, texto-cultura- ideología y sociedad. No obstante cabe traer a mención ya para finalizar una frase que ejemplifica lo anterior En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida”( Ralph Waldo Emerson (1803-1882)) 




CONCLUSION ENCUENTRO 1

Con el paso del tiempo  el lenguaje fue proporcionando una disciplina encargada de expresar pensamientos, sentimientos y experiencias que son  reflejadas en la literatura, la cual brinda un espacio para transformar el pensamiento del hombre a través de las letras. De tal forma que se genera un vínculo entre el autor y el lector; ya que el autor escribe  acerca de sus experiencias vividas  y el lector se sumerge en la lectura construyendo una identidad de su realidad que puede influir significativamente en su forma de actuar y pensar.
De esta manera queda evidenciada la pobreza ideológica y visionaria de la sociedad, como lo señalaba William Ospina en su texto “la franja amarilla” mostrando como un país, a pesar de su riquezas se muestra inerte ante la realidad que se vive ,para esto el autor comparte su conocimiento y busca generar una reacción en el lector logrando que este tome una posición frente a la realidad que se muestra y tome conciencia de lo que se vive formando así un lector activo y competente capaz de dar respuesta  a las diferentes problemáticas que vive la sociedad.